Había allí seis
tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos
o tres medidas cada una. Les dice Jesús: «Llenad las tinajas de agua.» Y
las llenaron hasta arriba."Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al
maestresala." Ellos lo llevaron.
Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de
dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo
sabían), llama el maestresala al novio y le dice: «Todos sirven primero
el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has
guardado el vino bueno hasta ahora.»
S. Juan 2, 6-10 |
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"En verdad, en
verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas,
sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el
que entra por la puerta es pastor de las ovejas.
A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas
las llama una por una y las saca fuera.
Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le
siguen, porque conocen su voz.
Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen
la voz de los extraños."
S. Juan 10, 1-5 |